Los neandertales u Homo Neanderthalensis, que deben su nombre a restos encontrados en el valle del río Neander en Alemania, fueron homínidos que habitaron Europa y Asia desde unos 200.000 años atrás y hasta hace aproximadamente 28.000 años, durante el paleolítico medio. Eran inteligentes, bajos, fornidos y de huesos robustos. Su rostro se caracterizaba por arcos supraorbitales pronunciados, nariz ancha y mandíbula sin mentón. Vivían socialmente organizados en clanes, dominaban el fuego, poseían un lenguaje rudimentario y eran cazadores-recolectores, siendo su dieta principalmente carnívora.

No se trata de ancestros nuestros, como se creyó al principio, sino más bien de unos parientes lejanos con un remoto antepasado común que llegaron a convivir durante un tiempo con el Homo Sapiens. Así pues, la historia comienza con un primer grupo de homínidos que abandonó África dando lugar a los neandertales, quienes lograron adaptarse al frío y sobrevivir en las extremas condiciones reinantes por aquel entonces en Europa. En el continente africano mientras tanto otros homínidos continuaron evolucionando de forma paralela y miles de años más tarde partió un segundo grupo, el hombre moderno, topándose con los primeros y continuando su expansión hasta colonizar todos los rincones del planeta.

Los neandertales no están totalmente extintos,
todavía viven un poco en algunos de nosotros
Svante Pääbo

Nadie sabe cómo fue el encuentro entre ambas especies. Si convivieron pacíficamente, supuso continuos enfrentamientos o ambas cosas. Compartieron territorio durante miles de años y ha sido recurrente tema de debate si las probables relaciones sexuales entre ambos grupos fueron capaces de producir descendencia fértil. Muchos argumentaban que tal cosa no era posible al tratarse de especies diferentes, sin embargo modernas técnicas de investigación han zanjado la cuestión.

Un grupo de científicos del instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, encabezados por el biólogo sueco Svante Pääbo, ha finalizado recientemente la secuenciación del genoma neandertal a partir de algunos restos óseos hallados. Posteriormente se ha comparado con la genética de los humanos modernos de diferentes continentes, llegándose a la conclusión de que efectivamente hubo un cruzamiento o hibridación entre el grupo de humanos del cual descendemos todos los no africanos y los neandertales. Según se ha comprobado, la mayoría de los humanos no africanos actuales poseemos algo de ADN neandertal en nuestros genes. La comparación genética también ha permitido verificar un curioso hecho. Dos personas no africanas, por ejemplo un chino y un europeo, tienen mayor parecido genético entre sí que dos personas del propio continente africano. Mientras en África existe mayor diversidad genética debida a la evolución paralela de diferentes grupos de homínidos, todos los humanos actuales no africanos descienden únicamente del segundo mencionado grupo que partió hace aproximadamente 90.000 años.

Otra cuestión no resuelta por la genética y también ampliamente debatida es la causa de la extinción de los neandertales. Algunos creen que la competencia por los recursos y el enfrentamiento con el Homo Sapiens, más inteligentes y equipados con mejores tecnologías de caza, los desfavoreció en extremo hasta hacerlos desaparecer. Otros opinan que las enfermedades y una baja natalidad fueron la causa, independientemente de su encuentro con el hombre moderno.

Referencias

ElPaís: Somos un poco neandertales
Programa Redes: Rastrear el pasado por medio de la genética (capítulo 104)
Revista Redes: Rastreando el pasado genético (número 21)
Claves de la ciencia: El origen del ser humano (capítulo 5)

 

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